Exit Tax
El Exit Tax se ha llamado también Expatriation Tax, Emigration Tax, o incluso “divorce” tax, porque es un impuesto que se paga una sola vez, en el momento de una separación definitiva, en este caso entre un ciudadano y el fisco de los Estados Unidos. Es potencialmente de aplicación en el momento que una persona decide abandonar su condición de ciudadano estadounidense o su residencia permanente (su green card).
¿Por qué alguien querría abandonar la ciudadanía estadounidense o una Green Card, cuando este pasaporte es probablemente el más codiciado del mundo?
Estados Unidos, junto con… (dios mío) Eritrea y Hungría, es el único país del mundo que aplica impuestos a sus ciudadanos y sus green cards, incluso si son residentes permanentes en otro país, e incluso sobre los ingresos en dicho país. El motivo principal para abandonar la ciudadanía o una green card americana es, por tanto, el conseguir que cese esta obligación una vez alguien decide abandonar EE.UU., potencialmente, para siempre. De la misma forma, el Exit Tax fue promulgado por el legislador americano para disuadir a aquellos que estén considerando abandonar la ciudadanía o la residencia permanente.
Esta cuestión genera mucha confusión en el colectivo de expatriados. Muchos creen que la obligación de declarar al IRS de por vida los ingresos en España u otros países solo aplica a los pasaportes americanos. Sin embargo, aplica de la misma forma a los green cards. Para mayor detalle, consulta nuestro artículo sobre el tema: Obligación de Declarar al IRS
¿Exactamente a quienes aplica el Exit Tax?
Ciudadanos americanos que cumplan al menos una de estas condiciones:
Tengan un patrimonio neto total de al menos 2 millones de $.
Hayan tenido ingresos de más de 178.000$ (2022) al año durante los últimos 5 ejercicios fiscales. Esta cantidad límite se incrementa por inflación cada año.
No tenga certificado por el IRS haber cumplido con sus obligaciones fiscales durante los últimos 5 ejercicios.
Residentes permanentes (Green Cards) que hayan sido residentes en Estados Unidos en al menos 8 de los últimos 15 ejercicios fiscales.
Existen algunas excepciones a esta regla como ciertos ciudadanos con doble ciudadanía por nacimiento y ciertos menores, según se define en la Sección 877A(g)(1)(B). Si crees que podrías estar en uno de estos casos, quizás es mejor consultar con un profesional del área.
Aunque estos son los principios generales, puedes consultar la reglamentación detallada en la página del IRS.
¿En qué consiste el impuesto? ¿Cuánto toca pagar?
La idea general es la siguiente. Durante tu tiempo en Estados Unidos has aumentado tu riqueza personal y, sin embargo, no has tributado todavía por una parte importante de esa riqueza, pero sería esperable que un día te correspondiese hacerlo. Por ejemplo, has ahorrado e invertido en fondos, has tenido plusvalías, pero como no has llegado a vender nada, no has pagado todavía impuestos por ganancias de capital. Entonces lo que hace el fisco es coger todo tu patrimonio y calcular la diferencia, a fecha de expatriación, entre el valor de mercado de tus activos y lo que pagaste en su día por ellos, y sobre toda esa ganancia aplica el impuesto que pagas de golpe. Ojo, esto aplica, aunque no vendas nada cuando te vas, y aunque dejes el dinero invertido en Estados Unidos. Un alivio es que te perdonan los primeros 725.000$ de ganancia. Esto hará a más uno respirar. Pero hay que tener en cuenta que el Exit Tax también aplica a la compensación diferida como planes 401(a), 403(b), planes de pensión, opciones sobre acciones, etc.
El tema tiene muchas complejidades, peros y condiciones. Parece que en general este impuesto se puede evitar, en ciertos casos, para el 401k y el Roth IRA. Pero no necesariamente para los traditional IRAs.
Aunque somos bastante partidarios del Do It Yourself, el asunto del Exit Tax es tan complejo que parece una locura navegarlo sin la ayuda de un buen profesional. Ten en cuenta que, dado que estos impuestos se aplican sobre todo tu patrimonio, y en un solo ejercicio, las cantidades a pagar pueden ser muy significativas y tener un impacto inesperado y tremendo sobre tu planificación financiera a largo plazo, como tu jubilación.
Estrategias de salvaguarda
Una opción es intentar reducir tu patrimonio por debajo del umbral de los 2 millones de $ justo antes de la expatriación:
Es posible hacer esto mediante una donación a tu cónyuge, en algunos casos.
Otra estrategia más compleja es la de crear y financiar un fideicomiso de expatriación (un irrevocable trust) y mover ahí una parte de los activos.
Existen otras opciones si antes de la expatriación ya eras beneficiario de un trust.
A muchos les va a sonar esto a chino. Volvemos al consejo anterior. Este tema es muy complejo, su impacto puede ser muy grande, y las posibles estrategias para mitigarlo son todavía más complejas. Consulta un profesional especializado. Algunos expertos fiscales se dedican específicamente al segmento de impuestos para expatriados. No cualquier CPA (Certified Public Accountant) te va a poder ayudar con solvencia en este tema.