Transferencias
Con frecuencia el expatriado se va a ver en la necesidad de mover dinero entre su país de origen y Estados Unidos. Vamos a ver aquí que este proceso no es trivial, y puede resultar bastante caro. Hablaré de mi propia experiencia y de algunas formas de evitar o reducir los costes asociados. En este artículo hablaremos tanto de transferencias internacionales desde y hacia Estados Unidos, así como de transferencias domésticas dentro del país. Comenzaremos por el caso más complicado, que es el de las transferencias internacionales, lógicamente.
Historias para no dormir
En 2001 me encontraba expatriado en Brasil. Realizamos una compra y optamos por pagarla con una transferencia de unos 3.000 euros desde mi cuenta en España a la cuenta del proveedor en Brasil. Antes de realizar la transferencia hice lo que pude por comprender los costes en los que iba a incurrir. Llegué a saber exactamente cuánto me cobraba de comisión mi banco en España y cuanto iba a cobrar el banco brasileño para recibir el dinero. Tras dar la orden la espera fue interminable. Tardamos más de 3 semanas en ver el dinero en destino. Después de la primera semana, yo ya estaba preguntando insistentemente y nadie era capaz de asegurarme una fecha de llegada. Cuando finalmente el dinero llegó, faltaba casi un 30%. La suma de todas las comisiones de envío y de recepción estaban claramente por debajo del 10%. ¿Qué había pasado? Incluso después de varias preguntas nadie fue capaz de presentarme una factura con un desglose exacto de quién había cobrado qué y por qué cantidades. No me lo podía creer.
A nuestro regreso a España mi mujer trabajó como subdirectora en un banco español durante el resto de esa década. Me explicó que los bancos españoles utilizan unos terceros para poder conectar con el banco de destino en el otro país. Son los intermediarios internacionales. Yo le dije entonces que, cara o barata, lo lógico sería presentar al cliente una factura detalla de todos los costes antes de realizar la transferencia, confirmándole en última instancia el dinero exacto que se recibiría. Ella me explicó que no era posible, porque el banco trabajaba con varios intermediarios y cada operación podía tener uno diferente asignando, y que cada uno tenía una estructura tarifaria diferente. ¡Demencial!
Obviamente las cosas han evolucionado mucho desde la década pasada, para mejor. Pero la realidad es que según como realices este tipo de operaciones todavía podrías estar expuesto a costes importantes. Así que vamos al tema.
Estructura de costes de una transferencia internacional
Al abordar una transferencia entre tu banco español y un banco de Estados Unidos, o viceversa, estás expuesto a estas posibles comisiones:
1. Comisión internacional de salida (banco emisor)
2. Comisiones de los intermediarios (de hecho, podría haber más de uno)
3. Comisión cambiaria
4. Comisión internacional de entrada (banco receptor)
En mi ejemplo del apartado anterior yo conocía de antemano la 1 y la 4. Pero nadie me pudo informar del importe de la 2. Adicionalmente puede haber una comisión “oculta” en el cambio de moneda. No es una comisión per sé. Lo que hacen es aplicarte un tipo de cambio diferente al del mercado. Por ejemplo, en este momento en el mercado por un 1€ te dan 1,07$. Pues en este caso el banco que hace el cambio de moneda te daría menos. Por ejemplo, te da solamente 1,01$, lo que sería como haberte cobrado un 6% por el cambio entre las dos monedas.
De todos los costes de arriba, de los que más te tienes que preocupar son del 2 y el 3, que son justamente los menos transparentes. La prueba del algodón para comparar diferentes alternativas a la hora de realizar una transferencia es ver cuánto vas a recibir en destino al final (por ejemplo, cuántos dólares recibirías en tu cuenta en Estados Unidos). No consideres opciones donde no sepas cuál es esta cifra exactamente, y utiliza dicha cifra para comparar servicios donde sí conozcas el total de sus costes.
Tarifas de transferencias en bancos americanos
Debido al uso todavía masivo de los cheques, en Estados Unidos es mucho menos frecuente la utilización de las transferencias bancarias (los llamados wires) que en España. A mi llegada a Estados Unidos decidimos alquilar una casa inicialmente. El casero no vivía cerca, así que opté por hacerles una transferencia cada mes. Era una transferencia doméstica, nada que ver con la pesadilla del apartado anterior, y con mi banco y mis condiciones no tenía comisión. Pero el procedimiento era un completo y absoluto dolor de muelas. Aunque rellenase todos los datos de la transferencia online, el banco la bloqueaba sistemáticamente y me llamaban al móvil para comprobar los datos por “motivos de seguridad”. Tenía que repetir el proceso entero por teléfono, cada mes. Y en el primer intento, el dinero no llegó (aunque tampoco lo llegaron a retirar de mi cuenta). Por ese y otros motivos acabé cambiando a otro banco americano pocos meses después. Pero entre tanto seguí la sugerencia que me dieron los caseros. Les envié un cheque, físicamente, por correo ordinario. Hablo de este tema en un artículo en Otros Recursos. El cheque tardó apenas día y medio desde mi buzón hasta las manos del casero, que lo cobró al instante. Tiempo invertido por mi parte: 30 segundos. Coste: 1 sello Forever de 60 céntimos. En resumen, los bancos americanos están habituados a procesar miles de millones de cheques y lo hacen de forma simple y eficiente. Trabajan mucho menos con transferencias, y algunos de ellos lo hacen tremendamente complicado. Para mí esto es el mundo al revés. Pero enseguida te adaptas a ello.
Aunque tu banco americano sea razonablemente eficiente manejando transferencias, es muy probable que tengas que pagar un coste, incluso por las domésticas. Según NerdWallet, estos son los costes medios de transferencias en Estados Unidos.
Doméstica de entrada: 15$
Doméstica de salida: 25$
Internacional de entrada: 15$
Internacional de salida: 49$
Como podéis ver son habitualmente tarifas planas, y bastante elevadas. Es decir, son buenas si haces una transferencia al año de mucho dinero, y son terribles si vas a necesitar hacer trasferencias frecuentemente de poco importe.
¿Es posible evitar estas comisiones de alguna forma? Pues la respuesta es que sí. Muchos bancos tienen opciones para ello. Habitualmente están relacionadas con su programa de lealtad, o de beneficios, o como lo quieras llamar. En resumen, los buenos clientes del banco reciben unas condiciones mejores que los demás. En España esto también sucede, pero con frecuencia lo que te piden los bancos es que tengas la nómina domiciliada en una de sus cuentas. ¿Qué piden los bancos americanos? Pues normalmente que tengas dinero con ellos: o bien en forma de activos (efectivo e inversiones) o bien en forma de pasivos (deudas).
Como ejemplo voy a hablar brevemente del programa de Rewards del Bank of America, el segundo mayor banco del país, solo por detrás de Chase. Hablo de este, porque es el que mejor conozco y porque es muy representativo. Pero los bancos publicitan a bombo y platillo sus programas de recompensa, así que te debería resultar relativamente fácil comprobar este tipo de información para otros bancos. En el caso concreto de Bank of America se establecen varios escalones: gold, platinum, platinum honors, diamond y diamonds honors. El escalón se decide en función de la media del balance diario combinado de los últimos tres meses. En este balance se cuenta todo o casi todo: cuentas corrientes, de ahorros, fondos de inversión, fondos de pensiones y también los pasivos. Estos son los balances medios necesarios para cada nivel:
Gold: 20.000$
Platinum: 50.000$
Platinum Honors: 100.000$
Diamond: 1m$
Diamond Honors: 10m$
Con el nivel Platinum o superior se eliminan las comisiones para transferencias internacionales de entrada. El nivel Diamond elimina las comisiones de salida domésticas e internacionales (con un límite de dos por ciclo, que en este caso es un mes, entre fechas de corte). Con Diamond Honors, ya no tendrías dicho límite. Como puedes ver es relativamente asequible evitar comisiones para transferencias de España a Estados Unidos. Pero si quieres realizar transferencias pequeñas con frecuencia en la dirección contraria, va a ser mucho más difícil evitar dicho coste. Para ese caso haremos después otro tipo de sugerencia, que se amolda mejor a ese modelo de “remesas”.
Tarifas de transferencias en España
Resumimos a continuación el coste de las transferencias internacionales para algunas de las mayores entidades de España según información de Selectra.
Entidad: Transferencia internacional SHA / Transferencia internacional OUR
BBVA: 0,6% (mínimo 18€) / 0,7% (mínimo 35€)
Caixabank: 0,6% (mínimo 15€) / 0,7% (mínimo 36€)
Santander: 0,75% (mínimo 34€) / 0,7% (mínimo 40€)
ING: 15€ / 30€
¿Qué significan las siglas de SHA y OUR? SHA significa compartida (las comisiones de banco emisor español se van a dividir entre la persona emisora y la persona beneficiaria), OUR significa tuya (tú pagas toda la comisión del banco emisor) y una tercera opción (que muchos bancos españoles no ofrecen pero que existe a nivel internacional) es BEN, en la que los costes de comisión del banco emisor son cubiertos por el beneficiario que va a recibir la transferencia.
Como podéis ver, las comisiones por las transferencias internacionales que cobran los bancos españoles son relativamente importantes. Además, muchos bancos utilizan un modelo de precio doble en el que se aseguran un porcentaje del importe de la transferencia, que se acerca al 1%, pero al mismo tiempo se asegura una tarifa plana mínima que les beneficia en caso de transferencias pequeñas de menos de unos 2.000 euros. Esto da al banco español lo mejor de los dos mundos, y a ti, como usuario, lo peor. Pero existe una forma de evitarse todas estas comisiones, como explicamos en el próximo apartado.
Legislación SEPA
Hasta hace unos diez años existía algún intermediario internacional que facilitaba las transferencias ayudándote a evitar el coste de transferencia del banco español. Esto lo conseguían porque, aunque este banco intermediario nunca era español, sí que tenían una cuenta corriente en un banco en España. De esta forma tú hacías la transferencia desde o hacia dicha cuenta española del intermediario. Por tanto, tu banco español procesaba la transferencia como transferencia doméstica, y la mayoría de los bancos ya no cobraban comisiones por dichas transferencias en aquel entonces.
El problema es que no todos los intermediarios ofrecían esta opción, porque les obligaba a tener operaciones, aunque fuesen mínimas, en todos los países de Europa, lo que aumentaba sus costes. Justamente los intermediarios más competitivos, los que vamos a ir a buscar, hacían lo posible por evitar dichos costes. Pero entonces en 2012 llego SEPA.
Single Euro Payments Area (SEPA) es una legislación europea que se publicó inicialmente en 2012 y fue luego modificada en 2014, aunque algunos elementos de esta legislación entraron en vigor incluso antes de 2012 (como la relativa a los movimientos de crédito). Esta regulación tenía como objetivo mejorar la eficiencia de la libre circulación de capitales, establecida en los principios fundacionales de la Unión Europea, especialmente en la zona Euro, aunque luego se amplió a otros países. Voy a resumir lo que implica esta regulación para el usuario en una frase: Tu banco debe cobrar el mismo importe para los pagos en euros dentro de la UE que para las transacciones nacionales equivalentes. Si no me cobras nada para hacer una transferencia a otro banco español, entonces tampoco me puedes cobrar nada para hacer transferencias a cualquier banco de la zona euro. Es ese principio fantástico de no discriminación que tenemos dentro de Europa, que para eso somos una unión política y económica.
Para el caso de las trasferencias internacionales esto permitió que estos intermediaros modernos de los que hablaba pudiesen establecerse en Europa teniendo solo una cuenta en un país de la zona euro. De repente había una oferta mucho más amplia de empresas ofreciendo estos servicios. Contratas la transferencia con dicho intermediario, que tiene una cuenta en Alemania, por ejemplo. Vas a tu banco español y ordenas la trasferencia a dicha cuenta en Alemania. Y tú banco español no te puede cobrar ni un euro, porque tiene que tratar dicha transferencia a Alemania como si fuese nacional. El destino final del dinero está en otro continente, pero tu banco no puede hacer nada al respecto, aunque lo sepa. Explicaremos el proceso en mayor detalle a continuación.
Banco intermediario
Hemos hablado de las comisiones de los bancos americanos y de los bancos españoles. También hemos dado unas alternativas para evitarlas. ¿Pero qué hay del banco intermediario? Se define como banco intermediario aquel que cumple la función de facilitador en una transferencia bancaria transfronteriza. Gracias a los bancos intermediarios, cualquier persona (natural o jurídica) puede enviar dinero, desde su cuenta, a otro sujeto en el extranjero. Esto, sin necesidad de que la institución financiera del ordenante cuente con sucursal en el país de destino.
Ya he hablado de mi experiencia si permites que tu banco escoja el intermediario con el que va a trabajar. Yo prefiero escogerlo por mi mismo. Existe un servicio de la startup monito.com que es muy útil para este fin. Introduces país de origen, país de destino y cantidad en la moneda de origen, y Monito proporciona una lista de intermediarios ordenados por la cantidad de dinero que vas a recibir en destino en la moneda de destino. Ojalá esto hubiese existido en 2001. Además, monito hace una evaluación de cada empresa de 0 a 10 en función de la credibilidad, el servicio, las tarifas y la satisfacción de los clientes.
De las muchas empresas que vais a ver yo solo he trabajado con un par de ellas. Y de ellas recomiendo Wise (antes llamada TransferWise). Esta empresa lleva ya mas de 10 años operando y según Wikipedia en 2020 tuvo ya una valoración de 5b$. Es decir, ya no hablamos de un chiringuito sino de una empresa potente. Con ellos he realizado varias trasferencias a lo largo de los años desde los pocos miles de euros hasta pocos cientos de miles y siempre han funcionado muy bien. Estas son las cosas en las que me fijé, y que deberías considerar a la hora de decidir el intermediario con el que trabajar:
No recuerdo todos los detalles de cuando cree la cuenta, pero sé que no fue difícil. Creo que tuve que proporcionar una copia del pasaporte para confirmar identidad. En aquel entonces sin dicho paso el importe máximo de la transferencia que podían procesar era mucho menor. Si vas a necesitar el servicio, yo crearía la cuenta con antelación, para no tener que esperar a que te la validen cuando vayas a hacer la operación.
La página web funciona bien y es intuitiva. Se tarda relativamente poco en rellenar los formularios de la operación.
El servicio es supertransparente. Desde el principio te dejan ver muy claro cuánto es su comisión y cuál es exactamente el cambio euro-dólar que te van a aplicar. En ese mismo momento puedes ir a Bloomberg, que te lo muestra con 4 decimales, o a cualquier otro site, y podrás ver que el cambio que Wise te ofrece es exactamente el del mercado. Es decir, no te están camuflando una comisión en el cambio de moneda. No te están cobrando nada por ello. Solo las tarifas que puedes ver en otra línea diferente de la factura.
Una vez que lo contratas, te aseguras el cambio y el resto de condiciones por unas 48-72 horas. Tienes ese plazo para hacerles llegar el dinero, siguiendo unas simples instrucciones que te van a dar. Básicamente se trata de hacer una transferencia doméstica en Estados Unidos o una transferencia SEPA en Europa, dependiendo del destino final de tu dinero. Si vas al banco a la mañana siguiente de haber enviado la solicitud a Wise, no deberías tener ningún problema para que les llegue el dinero a tiempo.
El servicio es muy rápido. En mi caso desde que les emito una transferencia en España hacia su cuenta en Bélgica hasta que puedo ver en su web que han recibido el dinero, solo tardan unas horas. Y esa misma noche envían el dinero a mi banco en Estados Unidos. Los plazos en la dirección contraria no son muy diferentes.
Las tarifas andan en torno al 0,4x % más una pequeña cantidad fija. Por ejemplo, veo en este momento que para transferir 10.000 $ de EE.UU. a España te cobrarían 4,15$ + 0,47% (46,76$). Es decir, un total de 50,91 $. Ten en cuenta que esto sería el total que pagarías si consigues evitar las comisiones de los bancos americanos y españoles.
Aquí tenéis un enlace de referral a este servicio de Wise.
Grandes transferencias
Una cosa más que debería comentar es que cada vez hay más legislación internacional y acuerdos entre países para evitar el blanqueo de dinero. Por este motivo, cuando uses estos servicios, el importe de la transferencia tiene impacto en cuánta información te van a preguntar. No es algo que los servicios quieran hacer. Están obligados por las autoridades financieras. Si haces una transferencia muy grande, digamos de más de 100.000 euros, es posible que tengas que rellenar un formulario explicando de dónde salió el dinero. No tiene porqué ser largo ni difícil, pero es un paso más. A continuación, te podrían pedir algún tipo de documentación al respecto. Para que os hagáis una idea, en mi caso hice un par de transferencias grandes después de vender una casa en España y tuve que escanear y enviar una o dos páginas de la escritura de compraventa en la que constaba mi nombre, la fecha y la dirección de la propiedad. Este enlace tiene todos los detalles de la información que Wise podría pedir para grandes transferencias.
Diferentes servicios tienen baremos un poco distintos de la información que piden con diferentes volúmenes de transferencia. Por ejemplo, XOOM te va a pedir la información descrita a continuación en función de cuánto dinero acumules en trasferencias en determinados períodos de tiempo.
Para residentes en los Estados Unidos:
Nivel / Límite 24-hr / Límite 30-días / Límite 180- días/ Información y Documentación necesaria
1 2.999 USD 6.000 USD 9.999 USD Información de perfil del emisor
2 10.000 USD 20.000 USD 30.000 USD Número de Social Security o Pasaporte
3 50.000 USD 60.000 USD 100.000 USD 1. Carnet de conducir, pasaporte o Green Card; 2. Nómina o extracto bancario; y 3. Preguntas de seguridad de XOOM.
Además, algunos servicios establecen un límite máximo para el importe de transacciones que permiten. Según se ha comentado, Wise establece un límite de 230.000€ para las transferencias de cuentas personales y de 1,2m€ para las cuentas de negocio.
Códigos asociados a transferencias
Verás que, además del número de cuenta de destino, vas a tener que proporcionar unos códigos adicionales para realizar la transferencia. En este apartado explicamos los más habituales.
SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunications): Es un código de amplio uso a nivel mundial y es con el que están acostumbrados a trabajar los bancos americanos para transferencias internacionales. Está regulado por una organización belga fundada en 1973 y con CEO español. Cuando vayas a buscar el código de SWIFT de un banco americano es posible que tengan más de un código. Por ejemplo, Bank of America tiene los siguientes:
Para transferencias entrantes en dólares de EE. UU. el código SWIFT de Bank of America es BOFAUS3N.
Para transferencias entrantes en moneda extranjera el código SWIFT es BOFAUS6S.
El formato del código SWIFT es: XXXX (Codigo de entidad) YY (Código de País) ZZ (Localizador). En el ejemplo anterior: BOFA (Bank of America) US (United States). Existe la opción de añadir 3 caracteres adicionales para identificar la oficina bancaria, pero muchos bancos no la usan.
IBAN: El número internacional de cuenta bancaria es el estándar para identificar cuentas bancarias internacionales fuera de las fronteras de un país. El número IBAN contiene un máximo de 27 caracteres alfanuméricos dentro de Europa, y un máximo de 34 caracteres alfanuméricos fuera de Europa. Actualmente, Estados Unidos no participa en el IBAN. Por lo tanto, las entidades americanas, como el Bank of America, no tienen un número IBAN. Para transferencias dentro de la zona SEPA es posible que el IBAN sea todo lo que necesites.
ABA: Un routing number es un código de nueve dígitos que utilizan las instituciones financieras americanas para identificar a otras instituciones financieras. También se conoce como RTN (número de tránsito de ruta) o número de ruta ABA (Asociación Americana de Banqueros). Combinado con tu número de cuenta, permite que las instituciones localicen una cuenta individual. Lo vas a necesitar incluso para transferencias domésticas en Estados Unidos. La forma más fácil que habitualmente vas a tener para averiguar el routing number de tu cuenta es mirar uno de tus cheques. Los cheques muestran abajo a la derecha el número de cuenta asociado y a la izquierda el routing number. En caso de duda consulta con tu banco.
Pequeñas transferencias
Algunas personas realizan transferencias de forma periódica y frecuente, con cantidades menores. Para este tipo de caso algunos prefieren otros servicios diferentes que los que se utilizan para otras transacciones. Comprobando ahora (29.12.2022) en monito.com como resultaría un envío de 10$ de Estados Unidos a España veo los siguientes resultados por orden de € en destino:
Currency Fair: 9,33€
Remitly: 9,30€
Xe: 9,27€
Skrill: 9,19€
Wise: 8,73€ - 5,45€
En algunos casos el medio de pago tiene un gran impacto en la comisión. Por ejemplo, si pagas a Wise con tu tarjeta de débito te van a llegar 8,61€. Pero si lo haces por transferencia bancaria, la comisión es más alta y te van a llegar solo 5,45€. Por otra parte, los servicios que están por delante tienen letra pequeña. Por ejemplo, Currency Fair te da las primeras 10 transferencias sin comisión, y por eso están de líder en esta búsqueda. Después de eso tienen un processing fee que comienza a partir de los 3$. Todos los servicios de esta lista están bien valorados por Monito, desde un 9,5 para Wise hasta un 7,8 para Xe. Pero de estos cinco solo he probado Wise. Otros servicios que probé con éxito fueron XOOM, XendPay y Paypal. Independientemente del servicio que escojas, lo único que quería añadir aquí es que a veces es mejor utilizar una empresa diferente dependiendo del tipo de transferencia que vayas a realizar.