Bebidas Alcohólicas

Estados Unidos es el país de las opciones. Pero también es el país de los contrastes. En 1906 la mitad de los condados de Estados Unidos eran Condados Secos. Se define a un condado seco como un condado en el que está prohibida la venta de cualquier tipo de alcohol, incluido el vino y la cerveza. Imaginaos una cosa así en un país mediterráneo. ¡Impensable! Pues, aunque te parezca increíble, en Estados Unidos sigue habiendo muchas regiones en las que está prohibida o restringida la venta de alcohol. En concreto, sigue habiendo en este país 84 condados secos hoy día. Además, hay una interminable lista de comunidades, a menudo localidades, que también tienen este tipo de prohibición. 33 estados (de 50) tienen legislación que permiten a sus condados y localidades prohibir la venta de alcohol, si así lo deciden. Dos de ellos (Kansas y Tennessee) son Estados Secos por defecto. La venta de alcohol está prohibida salvo que las localidades pasen legislación específica que lo permita.

Otras reglas curiosas

Además de los casos de prohibición, existen varias reglas restrictivas que afectan a muchas comunidades. Por ejemplo, en el estado de Carolina del Norte está prohibida la venta de alcohol de las 2 am a las 7 am de Lunes a Sábado. Además, está prohibida también los Domingos antes de las 12 pm, aunque algunas ciudades han relajado esta regla a las 10 am. Estas reglas son las llamadas Blue Laws o Sunday Laws y restringen las actividades que están permitidas en esa fecha. Existen reglas similares en muchos estados. Según me comentaron al llegar al país, la idea era intentar prevenir que la gente bebiese antes de la misa del domingo.

La edad legal para comprar y consumir alcohol en Estados Unidos es 21 años. Sí, es cierto. En muchos estados puedes conducir con 14, 15 o 16 años, pero no puedes tomar una cerveza hasta los 21. Algunos estados tienen algunas excepciones muy limitadas a la regla de los 21 para la cuestión del consumo. Por ejemplo, en Nueva Jersey un menor de 21 puede consumir alcohol si se lo ha proporcionado sus padres en un entorno privado.

Muchas de las leyes que regulan este asunto se legislan a nivel de los estados. Algunos estados tienen un control directo sobre la venta de bebidas alcohólicas. Esto quiere decir que solo el propio estado puede vender dichas bebidas. El estado tiene un monopolio que ejerce a través de una empresa asociada o una empresa pública. Este es el caso de Utah. Otros estados como Virginia, Vermont, West Virginia, Carolina del Norte, Oregón, Ohio, New Hampshire o Montana ejercen un control similar, pero solo sobre bebidas destiladas de mayor graduación, y no sobre la venta de vino o cerveza. El estado del Pensilvania tiene el monopolio sobre las bebidas destiladas y el vino, pero no sobre la cerveza. En mi experiencia particular este monopolio se traduce en una selección de bebidas disponible menor, y un coste algo mayor. Puedo contar como anécdota que una vez mi mujer fue a la licorería en Carolina del Norte a comprar una botella de anís español con el objeto de utilizarla como ingrediente para unos postres de carnaval. En el pasado no habíamos tenido mayores problemas para conseguir este licor en Nueva Jersey. La tienda de Carolina no la tenía, y el amable empleado le dio a mi mujer el número de teléfono de Catherine. A lo que mi mujer, contestó preguntando quién era la tal Catherine. Le respondieron que era la gestora que llevaba estos temas en ese ayuntamiento. A la siguiente oportunidad dentro del horario laboral, mi mujer llamó y habló con esta persona. Catherine le explicó que años atrás sí tenían licor de anís en este condado, pero que ahora ya no. Le dijo que de todas formas le podían pedir una botella, pero que tendría que pagar la botella y los portes. Adicionalmente, al no estar en la lista general, este licor estaba en una lista especial llamada Privilege. Por ese motivo, tendría que pagar unas tarifas adicionales por el privilegio de acceder a esa botella fuera de la lista estándar del estado. Sin comentarios.

Para las bebidas que no están sujetas al control del estado, existe legislación al respecto de quién puede venderlas y, específicamente, si se pueden vender o no en supermercados. Por ejemplo, en Michigan puedes encontrar de todo en un supermercado. Por otra parte, los supermercados de Minnesota solo pueden vender cervezas, y solo si tienen menos de 3,2 grados.

Otro elemento de controversia es el coste de las licencias de venta de alcohol. En mi localidad en Nueva Jersey costaban medio millón de dólares. En este artículo de 2023 explican cómo el Gobernador Murphy quiere reducir su coste, que en algunos casos puede superar incluso el millón de dólares. Por otra parte, era simplemente cruzar el río Hudson, y en el estado de Nueva York una licencia costaba unos 300$. Hay que tener en cuenta que el pago de esa licencia astronómica en Nueva Jersey proporciona algo valioso al que la consigue. La cuestión es que el número de licencias allí es muy escaso, y justamente el gobierno actual quiere aumentarlo. En concreto, el estado permite a cada localidad vender hasta un máximo de 1 licencia por cada 3.000 habitantes. Pero es que además muchos municipios limitan aún más este número. Muchas localidades solo tienen 4 o 5 licencias. Y esto incluye no solo las licorerías, sino también los bares y restaurantes. Por este motivo te encuentras municipios que tienen una licorería, dos bares y dos restaurantes que venden alcohol. Ningún otro local puede vender, así que los restaurantes siguen el formato BYOB (Bring Your Own Bottle). A veces buscan soluciones creativas a estas limitaciones. Por ejemplo, en una ciudad próxima a donde yo vivía había una docena de restaurantes en Main Street (que es como se llama la calle principal de muchos pueblos). Ninguno de ellos tenía licencia. Pero en la misma calle había una tienda de vinos, que abría en horarios muy amplios. Era cuestión de coger la mesa, sentarse y, mientras esperabas por los aperitivos, salías, ibas a la tienda, comprabas una botella, y volvías al restaurante. Dada esta limitación, los restaurantes no suelen cobrar por el descorche, sino que lo hacen de muy buena gana por sus clientes.

La Open Container Law restringe la posibilidad de consumir alcohol fuera de un edificio. Muchos estados tienen este tipo de restricción. Es posible transportar el alcohol, siempre que la botella conserve el sellado original. Pero en cuanto la abres estarías incumpliendo la ley, aunque no te vea un agente consumiendo. Aunque la aplicación de esta ley varía de estado a estado, existe una regla de mayor prevalencia en cuanto a los vehículos de motor. No se puede tener una botella o recipiente abierto dentro de un coche. Aunque no estés en el asiento del conductor. Incluso aunque el coche esté parado. Estas reglas se encuentran recogidas en la legislación federal TEA-21 que en la actualidad cumplen 39 estados.

En Nueva Jersey, donde obtuve mi primer carnet americano, existe una regla que está incluida en el código de circulación, que tuve que estudiar para obtener la licencia, llamada comúnmente como el Good Host Law, la ley del buen anfitrión. Viene a decir así: Si eres el anfitrión en una reunión social, es tu deber no servir alcohol a cualquier invitado, menor o adulto, que esté visiblemente intoxicado y del que sea esperable que vaya a conducir al terminar la reunión. Aunque existen reglas similares en otros estados, el alcance varía mucho en cada caso.

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DWI o DUI

Son las siglas de Driving While Impared y Driving Under the Influence, es decir, conducir después de haber consumido alcohol u otras sustancias. Al igual que en España, es una ofensa grave. Aunque esto se regula de forma distinta en cada estado, una primera ofensa se considera habitualmente un misdemeanor (una falta) y no un felony (un crimen). Pero circunstancias de gravedad o de reincidencia pueden elevar este incumplimiento a ser considerado como un crimen. En ambos casos esta infracción suele acarrear la pérdida de puntos, y en muchos estados de la forma más severa. Por ejemplo en Carolina del Norte es una de las infracciones más graves y acarrea la pérdida de 12 puntos. Cualquier pérdida de puntos es algo que hay que evitar a toda costa. Entre otras cosas, los seguros de coche son muy caros (1.300$ de media) y perder 12 puntos puede acarrear un incremento del 340% en su coste.

Pedidos online

48 de los 50 estados permiten la compra de alcohol online. En todos los casos vas a tener que estar en casa para recibir el pedido y vas a tener que mostrar un documento de identificación con foto que pruebe que tienes más de 21 años. Ten en cuenta que esto es una excepción. Casi todos los hogares del país tienen una subscripción a Amazon Prime y casi todas las entregas se realizan a la puerta de tu casa independientemente de que haya alguien o no para recibir el paquete. Respecto a qué vas a poder pedir, como todo, varía de estado a estado. Algunos estados solo permiten vino, otros permiten otras bebidas y muchos tienen todo tipo de restricciones. Por ejemplo, Misuri permite el envío de hasta dos cajas de vino al mes, e Indiana un máximo de 216 litros de vino al año.

Aprovecho para comentar que los supermercados normales también podrían pedirte un documento de identificación antes de venderte alcohol. Algunos estados establecen reglas de sentido común. Por ejemplo, si el empleado considera que tienes más de 40 años, entonces ya no te pide el carnet. Pero si eres más joven, entonces te lo pide para comprobar tu fecha de nacimiento y es posible que, incluso, tenga que introducir dicha fecha en el sistema en la caja registradora.

Los bares

El ambiente de los bares es a menudo muy diferente al que puedes ver en España. Primero, salvo en el centro de las ciudades más grandes donde podría ser similar a cualquier otro país, hay bastantes menos bares per cápita en Estados Unidos que en España. En concreto, en España hay casi 280.000 bares, o uno por cada 175 habitantes. En Estados Unidos hay cerca de 70.000 bares y clubs nocturnos, o uno por cada 4.900 habitantes. Es una diferencia x28 veces. Esto se explica por algo más que simplemente la escasez de licencias de venta de alcohol. La función de un bar en España es ser el punto de encuentro social. Es el llamado tercer lugar, después de la casa y el trabajo. Una cafetería también puede ejercer esa función pero, como las cafeterías españolas casi siempre venden alcohol, realmente no hay diferencia entre ambos locales. En el Reino Unido o Irlanda, este lugar es el pub. En Estados Unidos el llamado tercer lugar lo ocupa… el Starbucks. Los bares aquí son mucho menos frecuentes. Y a los bares se va a una cosa: a beber alcohol. No es raro encontrarse a algunas personas en la barra bebiendo solas. Y no un ratito, mientras esperan por un amigo, no. Directamente están solos una o dos horas, se toman unas cuantas copas y se vuelven a su casa. Obviamente prefiero mil veces el bar español.

En Estados Unidos domina el concepto de los shots. Consiste en coger una copa pequeña de algún tipo de licor y bebérsela de un trago sin respirar. Para mí esto es absurdo. Si te vas a tomar una copa, ¿por qué no beberla despacito saboreándola? Puedes disfrutar un single malt, el aroma, el sabor, tomándolo muy despacio. O te lo puedes tragar de golpe tapando la nariz. Pues bien, los shots son muy populares y mucha gente en los bares bebe de esa forma. Es el camino más rápido para emborracharse. Disfrutar de la copa es irrelevante. No quiero decir con esto que en Estados Unidos todos beban de esa forma. Pero sí vas a ver este tipo de comportamientos con mayor frecuencia que en España, donde beber y comer son actividades para disfrutar, no solo para obtener un efecto secundario.

También te vas a encontrar con la circunstancia de que en muchos bares está totalmente prohibido la entrada de menores de 21 años, aunque no vayan a beber nada. Ten esto en cuenta cuando vayas con tu familia. Incluso en los estados en los que está permitido podrían mirarte raro si entras en el bar con un par de niños de menos de 10 años.

Un par de variantes más divertidas son los sports bars y los irlandeses. Los sports bars están llenos de pantallas con todo tipo de deportes y suelen tener un ambiente festivo en torno a los acontecimientos deportivos, especialmente cuando juega alguno de los equipos de la región. Los irlandeses son parecidos a los que puedes ver en España, con su Guinness, su Jameson, sus bancos de madera y sus símbolos de arpas, trinidades y árboles de la vida. Muchos tienen cocina y sirven algunos platos típicos como el Sheppard Pie.

Las Breweries

En vista de lo que comento en el apartado de los bares uno podría pensar que enseguida estaremos echando de menos el concepto de bar español. Aunque esto es cierto, existe un tipo de local que ha tenido una explosión tremenda en los últimos 10 años y que puede ser la mejor oportunidad para reunirte con unos amigos para tomar algo: las cervecerías. El gráfico a continuación, elaborado por Statista a partir de información del Brewers Association, explica con claridad este fenómeno. Este crecimiento se ha notado no solamente en el número de locales sino también en el consumo de las cervezas artesanales (craft beers). Según publicaba Forbes, aunque el crecimiento en 2021 del consumo de cerveza fue de solamente un 1%, el crecimiento de este tipo de cervezas fue de un 8%.

El rango de opciones que tienes con estas cervezas es apabullante. Es habitual que este tipo de locales tengan 20 o más cervezas de barril diferentes. Las IPA (Indian Pale Ale) son especialmente populares. Dentro de esta categorías tienes también muchas variantes como: Black IPA, Double (o Imperial) IPA, New England IPA, West Coast IPA, cada una con sus características particulares. Ojo con estas cervezas porque muchas tienen una graduación relativamente elevada. No es raro encontrarlas de 7 grados o incluso más. Pero la cosa no termina aquí. Hay muchos otros tipos de cervezas como las Lager, Porter, Stout, Wheat, Pilsner, Sour, etc. Además, habitualmente las breweries rotan su oferta con frecuencia. Algunas mantienen siempre 4 o 5 cervezas y cambian las otras 15 cada pocas semanas. Otras ofrecen un lineal de grifos un poco más estable. En general la gente disfruta probando cervezas nuevas todo el tiempo. Las breweries ofrecen habitualmente también una pequeña selección de vinos. Pero en la mayoría de los estados no venden licores destilados de mayor graduación y no suelen tener licencia para ello. La mayoría de las breweries no tienen una cocina completa, aunque algunas sí ofrecen opciones de comida sencillas como sándwiches o tablas de quesos. Otras complementan su oferta con un food truck. Esto es un camión callejero que se instala en el parking o frente a la cervecería y abre un gran ventanal lateral para servir a los clientes. Se especializan en algún tipo de comida étnica como tacos, kebabs, o woks, aunque algunos se dedican a las hamburguesas y los hot dogs. Siempre con la idea de ofrecer una experiencia diferente a los clientes, las breweries cambian estos food trucks cada semana o, a veces, cada día.

Las breweries producen sus propias cervezas en el mismo local. A menudo sacan 4 o 5 variantes en volúmenes pequeños que venden no solamente en su local, sino también a otras breweries. Los locales representados en el gráfico anterior son de este tipo. Sin embargo, existe también otro tipo de local que la gente llama brewery, que realmente no lo es. Estos locales son similares en todo a una brewery, excepto en el importante detalle de que no producen cervezas in situ. Por este motivo, el número total de locales de este tipo en Estados Unidos es realmente mayor de lo que veíamos en el gráfico.