Televisión, Radio y Prensa

En este artículo vamos a tratar de los principales medios de comunicación de los Estados Unidos. En concreto hablaremos de:


Televisión

Con una media de casi 3 horas al día frente al televisor, los americanos dedican a este pasatiempo más que a ningún otro. Las siguientes dos actividades de ocio son socializar y jugar a videojuegos, superando por poco una media de 30 minutos al día cada una. Aunque esto puede parecer mucho, se compara con las casi 3 horas y media al día que dedican los españoles a la misma actividad. Casi el 97% de los hogares americanos tienen al menos un aparato de televisión, ratio que llegó a ser incluso más alto (99%) a mediados de los 90. Debido a la explosión del número y popularidad de las series altamente valoradas por la crítica en las dos últimas décadas, se ha argumentado que vivimos en la edad de oro de la televisión.

La forma en la que se consumía la televisión en Estados Unidos ha sido históricamente muy diferente a la de otros países como España. La televisión por cable tuvo una gran explosión en este país en los años 80, llegando a estar presente en nada menos que 50 millones de hogares al final de dicha década. El pico de esta expansión llegó en 2016 con 97 millones de hogares. Hay que tener en cuenta que el servicio de tv por cable es una suscripción de pago mensual, y que no es necesariamente barata. Por eso estos números contrastan con los de España en los que la mayoría de los hogares veían la televisión por servicios gratuitos con recepción OTA (over-the-air).

La explosión de los últimos 10 años de los servicios de streaming en todo el mundo ha alterado significativamente la forma en la que se consume la televisión. Algunos servicios como Netflix han liderado este proceso tanto en Estados Unidos como en muchos otros países. Esto contrasta con el dominio total que habían tenido las principales cadenas americanas hasta los años 90. Las más importantes en Estados Unidos son las llamadas Big Three: NBC, CBS y ABC.

Los americanos consumen esencialmente productos televisivos autóctonos. Esto no sorprenderá a muchos. Sin embargo, la cuota que ocupan los programas extranjeros ha aumentado significativamente en la última década, llegando a la sorprendente cifra del 30% en 2020. Por países, los que exportan más programas a Estados Unidos son: Reino Unido (8,3%), Japón (5,7%), Canadá (3,2%), Corea (1,9%), e India (1,5%). La expansión internacional de Netflix ha tenido mucho que ver con este fenómeno. Esencialmente Netflix lleva ya algunos años creando contenido local en los países en los que ha lanzado su servicio para ayudar a introducir la plataforma. El resultado es que algunos de estos programas llegan a ser muy populares en dichos países. Y los que alcanzan mayor éxito, son después promocionados en el mercado estadounidense. Dos de los éxitos más notables de los últimos años han sido la coreana Squid Game y la española La Casa de Papel. Ambas han llegado a ocupar el primer lugar de los programas más vistos en Estados Unidos. De hecho, 3 de las partes de La Casa de Papel se sitúan en el Top 5 de Netflix de toda su historia para programas extranjeros. Pero lo más sorprendente es que si hacemos una sola clasificación, independientemente de su origen o idioma, Squid Game sería el show más exitoso de Netflix de la historia y la Parte 5 de La Casa de Papel estaría en el quinto lugar.

La atención de las audiencias se divide en la actualidad entre el streaming, la tv por cable y la tv terrestre (broadcasting). En julio de 2022 el streaming superó por primera vez a la tv por cable, convirtiéndose en el formato favorito de los americanos. En el siguiente gráfico elaborado por Nielsen podemos ver el reparto de las audiencias el mes pasado (febrero 2023). Dentro del streaming, el líder actual es Youtube si consideramos no solamente el servicio de pago Youtube TV, sino también el servicio gratuito. Le sigue muy de cerca Netflix, que ha perdido cerca de 1 millón de clientes en 2022 en Estados Unidos y Canadá, aunque sigue como líder de los servicios de pago.

El gráfico anterior es perfecto para entender el consumo de los diferentes formatos, pero no deja claro la audiencia de cada canal. Por ejemplo, las Big Three se pueden recibir a través de broadcast, de la tv por cable e, incluso, a través de algunas plataformas de streaming. El siguiente gráfico, elaborado por Parrot Analytics, muestra la cuota de pantalla para cada canal, independientemente de la forma en la que llegó al consumidor. Estos datos son del Q1 de año pasado, pero no creo que hayan cambiado gran cosa en 12 meses. Netflix es el claro líder, seguido de NBC y CBS en empate virtual, y ABC un poco más atrás. HBO, Disney y Fox serían los tres siguientes. Estas 7 cadenas ocuparían un 39% de todas las audiencias. El resto se distribuye en una larguísima lista de canales adicionales, aunque, como veremos, muchos de ellos pertenecen a las mismas corporaciones de las 7 cadenas que acabamos de nombrar.

Respecto de los programas más vistos en streaming el dominio de Neflix es total, acumulando 12 de los 15 shows más vistos en el 2022, 4 de los cuales son de producción propia. En cuanto a los programas más vistos en televisión tenemos: los 10 más vistos en prime time, con audiencias entre los 5 y los 7 millones de personas, y que se reparten NBC y CBS; los 10 más vistos en la televisión por cable, que son todos de Fox News, con audiencias en torno a los 3 millones; y los 10 más vistos de la televisión sindicada, que son programas disponibles para todos los canales que quieran pagar sus derechos, donde hay un dominio de CBS, sobre todo con concursos de horario de tarde, y que tienen audiencias entre los 3 y los 10 millones. El líder es el concurso Jeopardy.

Las Big Three

Aunque su dominio ha quedado en el pasado, siguen teniendo una presencia muy importante, llegando al consumidor a través de los 3 canales de acceso: televisión por cable, algunos servicios de streaming y recepción terrestre. La influencia de estas 3 cadenas va más allá de lo que generan con sus canales. Las tres son propiedad en la actualidad de grandes corporaciones de la comunicación, y alrededor de ellas han construido empresas mucho más amplias:

Esta colección de grupos y compañías agrupa una parte importante de la producción de películas y series que conoces y has disfrutado durante años. De hecho, hasta principios de los 90 todos los programas en el Top 20 de los más vistos provenían de una de estas tres cadenas. Pero, como hemos comentado, este dominio se ha reducido paulatinamente desde entonces.

Fox

En la actualidad, de las Big Three, CBS es la de mayor audiencia en el atomizado mercado americano, con una media diaria de 6,4 millones de espectadores, superando ligeramente a NBC, y dejando un poco más atrás a ABC con 4,2 millones. Entre ambas se sitúa la cadena FOX con 4,7 millones. Fox lanzó su red en 1986, y no fue hasta 1996 que comenzó a tener una presencia importante. Fue en esta época que se aplicó una legislación del regulador (la FCC) llamada must-carry, que obligaba a los operadores de cable a incluir a cadenas como FOX en sus paquetes de programación, acabando con el oligopolio que el Big Three había mantenido durante décadas. En ese mismo año Fox se hizo con los derechos de la NFL lo que impulsó su popularidad. Esto combinado con programas como American Idol, y el empuje de su cadena de noticias Fox News, les permitió batir en muchas ocasiones a los Big Three, por lo que algunos renombraron el grupo como los Big Four.

Fox News se considera una cadena de noticias de perfil conservador, y se ha visto involucrada en polémicas importantes en los últimos tiempos. La que está ocupando un mayor espacio en la actualidad es la demanda judicial por la que la compañía Dominion reclama a Fox una compensación de 1.600 m$, y que está en estos momentos en los juzgados de Delaware. Según los abogados de Dominion, Fox presentó a la audiencia afirmaciones extravagantes sobre Dominion sabiendo que eran falsas. 28 estados utilizaron las máquinas de recuento de votos de Dominion en las últimas elecciones americanas. En los días y semanas siguientes a dichas elecciones, algunos de los presentadores más populares de Fox News reprodujeron rumores que afirmaban que las máquinas de Dominion eran parte de un fraude electoral a gran escala. El presidente ejecutivo de la cadena, el magnate Rupert Murdoch, reconoció en febrero en sede judicial que estas afirmaciones eran falsas.

PBS

El Public Broadcasting Service es la televisión pública de Estados Unidos. En 1970 reemplazó el Public Education Television que había funcionado desde 1952. PBS no programa publicidad, para no competir con las cadenas comerciales, y se financia con impuestos y con donaciones. De hecho, menos del 30% proviene de los gobiernos estatales y el federal, y el resto de contribuciones de individuos, corporaciones, fundaciones y universidades. PBS es famosa por programas como Sesame Street (el legendario programa infantil), Frontline (reportajes de investigación), Nova (divulgación científica), PBS NewsHour (noticias), Arthur (los dibujos para niños pequeños), y This Old House (el padre de los programas de reformas en el hogar). El objetivo de PBS es la educación y la divulgación, pero algunos han cuestionado su financiación pública en un país en el que hay una oferta tan amplia en los medios audiovisuales.

HBO

Home Box Office fue el pionero de la televisión de pago desde su lanzamiento en 1972. HBO era un canal que se incluía en la programación que los americanos recibían a través del cable, pero por el que había que pagar una cuota adicional opcional, que supuso la invención del canal premium. A diferencia de los Big Three, HBO no tenía pausas publicitarias, ya que se financiaba con esas tarifas premium, lo que permitía una mejor experiencia. Estos ingresos han permitido también a HBO financiar algunas de las mejores y más caras series de la historia de la televisión, lo que le ha dado el prestigio de la televisión de calidad. Algunos de estos shows de gran impacto son Juego de Tronos, Los Soprano, Veep, The Wire, Curb your Enthusiasm, Sex and the City, Succession, The White Lotus, Chernobyl o Band of Brothers. Al igual que sucede con los Big Three, HBO es parte de un gran grupo en la actualidad. El operador at&t controla la compañía, así como el grupo Warner. HBO tiene 36 millones de subscriptores en Estados Unidos y 140 millones a nivel mundial.

Television por cable

Al llegar a Estados Unidos en 2011, inicialmente alquilamos una casa. Nuestros caseros habían vivido en ella hasta justo antes de nuestra mudanza, por lo que acabé heredando la conexión por internet con la compañía de la zona: Comcast. El paquete incluía la programación de la televisión por cable y costaba 200$ al mes. Los caseros me decían orgullosos que tenían el paquete más grande, que incluía casi 1.000 canales de televisión. Yo, que siempre digo que hay que combatir el opex, estaba horrorizado. Lo primero que hice fue llamar a la compañía y cambiar el paquete de televisión al más pequeño que tuviesen disponible y cancelar el servicio de teléfono fijo, que también estaba en el paquete, lo que rebajó la factura total a unos 90-100 dólares. Mi nuevo paquete de televisión incluía “solo” unos 40 canales, entre los que estaban las Big Three. Ya con más calma comencé a buscar alternativas, y me di cuenta de que, en lo que respecta a internet, no había prácticamente ninguna. Solo una compañía de cable llegaba hasta mi casa, y no había una legislación de wholesale como existe en España, ya desde los tiempos del ADSL. La única alternativa que tenía en aquel momento era contratar un servicio de internet por satélite. Pero el casero había dejado claro que no quería la instalación de “ninguna parábola” en su tejado. En resumen, estaba limitado a lidiar con un monopolio y tendría que tragar con lo que me diesen, al menos para el servicio de internet.

Investigué entonces la posibilidad de utilizar la televisión terrestre convencional que, en teoría, me permitiría recibir una parte de los canales por los que estaba pagando en el paquete de internet. Podía comprar una pequeña antena, como las que teníamos de cuernos sobre la tv de 14 pulgadas en la cocina, a finales de los años 70 en España. Pero pronto comprendí que el servicio que recibiría de esa forma sería muy deficiente, dada la ubicación del repetidor más próximo. Una solución sería la de instalar en el tejado una antena yagi de las de toda la vida. Pero tenía dos problemas para ello. El primero es que, como poca gente en Estados Unidos tiene ese tipo de antenas, no siempre es fácil encontrar un profesional antenista para la instalación. Además, los servicios profesionales en Estados Unidos son caros, y si la especialidad tiene muy poca representación, los precios se suelen disparar aún más. Instalar una de estas antenas puede costar unos 600$. El segundo problema era, de nuevo, que mi casero no quería antenas en su tejado. Esta realidad es mucho más frecuente de lo que uno se podría pensar. La mayoría de las casas de Estados Unidos, estamos hablando de un 85%, no tienen instalación de antena de televisión. Y muchas de las que sí la tienen están en localizaciones rurales a las que no ha llegado el cable, por motivos de coste. No me esperaba tener que lidiar con una situación de monopolio casi total en uno de los servicios más básicos, y nada más llegar. En las semanas siguientes conocí el servicio de Netflix, del que hablaré en el próximo apartado.

Esta situación de pseudomonopolio continúa en muchas regiones de Estados Unidos. Sin embargo, la competencia del streaming ha obligado a estas empresas a moderar sus posiciones. En cualquier caso, sus servicios siguen siendo muy caros. Como ejemplo, a fecha de marzo de 2023 veo los siguientes precios en los paquetes de internet+tv más populares de Comcast:

Estos precios son diferentes en cada barrio en el país, pero suelen ser así de caros cuando solo llega un distribuidor a tu casa, es decir, cuando estás bajo el yugo del monopolio. En mi residencia actual en Carolina del Norte tengo la situación anómala y privilegiada de tener 3 fibras ópticas que llegan hasta la puerta de mi casa de 3 proveedores diferentes: Spectrum, at&t y Google. Esto obliga a las empresas a competir y cambia la situación. Durante 3 años tuve el servicio de Spectrum de 400MBs por 30$ al mes. Cuando me quisieron subir el precio a 50$, me fui a Google que me da 100-200MBs por 30$ al mes. Respecto de sus paquetes de televisión estos son los precios que veo en este momento:

Estos son solo algunos datos de referencia, para que te hagas una idea. Estos precios cambian constantemente con las promociones y varían entre regiones. Consulta los precios de las diferentes opciones en tu lugar de residencia antes de decidir. La mayoría de estos servicios tienen herramientas en la web que personalizan tu oferta en función de la dirección de la casa que les proporciones.

Servicios de Streaming

En España, al final de la década de los 2000s, no aguantaba el volumen atroz de publicidad de la televisión convencional. Además, me había acostumbrado a ver todo en versión original en inglés en los años que viví en Brasil, y los doblajes, de cada vez menor calidad en la televisión en España, me estropeaban la experiencia. Así que lo que hacíamos en aquella época era comprar series enteras en dvd. Casi no veíamos los canales convencionales; solo telediario, algún programa de deportes y poco más.

Cuando llegué a Estados Unidos a finales de 2011 no había oído hablar nunca de Netflix. De hecho, tardaron otros 4 años más en lanzar su servicio en España, en octubre de 2015. Un amigo tenía los dos servicios de Netflix y me explicó cómo funcionaba. El primer servicio, con el que Netflix había debutado a finales de los 90 pero solo comenzó a tener éxito a partir del 2001, consistía en un alquiler de dvds vía correo. Pagabas una tarifa de 20$ al mes y tenías derecho a ver todos los dvds que quisieras. Los pedías vía web y los recibías gratis en tu buzón. La limitación era que, en cualquier momento dado, solo podías tener en casa 2 o 3 dvds. Para pedir nuevas películas tenías que devolver las anteriores. Como el servicio público de correos de Estados Unidos es muy rápido, seguro, fiable y barato, el sistema funcionaba. El servicio de streaming de Netflix comenzó en 2007, mientras el servicio de alquiler continuaba en paralelo. A partir de 2010 Netflix hace del streaming su principal estrategia.

Fue este servicio el que me encantó. En 2011 el coste del servicio era de 7$ (unos 5,5€) y ofrecía 11.000 títulos. En la actualidad Netflix ofrece entre 5 y 7.000 títulos en la mayoría de los países, con España y Estados Unidos presentando un volumen de colección similar. Pero en el lanzamiento inicial en España Netflix solo tenía 900 títulos, lo que hacía muy difícil compararlo con el servicio americano. Buscando mejorar la rentabilidad, Netflix redujo el tamaño de su colección en Estados Unidos y otros países a partir de 2015, a la vez que iba aumentado el precio poco a poco. Pero yo fui suscriptor fiel durante algo más de 11 años, cancelando el servicio solo hace unos pocos meses. A finales del 2011, al poco de abrir la cuenta de Netflix, cancelé la de la televisión por cable, dejando solo el servicio de internet, y ahorrando así un buen dinero todos los meses. Desde el 2011 hasta el año pasado, Netflix ha multiplicado sus ingresos por 10: desde los 3.200 m$ hasta los 31.600 m$.

En 2017 Netflix ganó su primer Oscar. Y en 2018 consiguió superar por primera vez a HBO en el número de nominaciones a los Emmy (los premios de la televisión). Fue en ese momento cuando todo el mundo dejó de considerar a Netflix simplemente un servicio conveniente, para reconocerle como el nuevo gigante de la televisión que era (y es). En 2021 Netflix ganó 44 Emmys, batiendo el récord que la CBS ostentaba desde 1974 y confirmando el cambio de ciclo que se había producido.

La migración masiva de televidentes al servicio de streaming ha atraído a todas las demás corporaciones con presencia en los medios televisivos. Saben que el streaming es el futuro, y necesitan tener su posición en este nuevo mercado. Esta es la clasificación de los 10 mayores servicios de Estados Unidos por volumen de subscriptores según Park Associates:

Nota: he incluido las referencias del volumen de subscriptores de cada canal en los enlaces anteriores. Tengo que señalar que mucha de esta información no es pública o requiere de la contratación de determinados servicios de estudios de mercado. Así que alguno de los datos de subscriptores está desfasado un par de trimestres con respecto a los otros. Pero creo que la información es suficiente para hacerse una buena idea de la situación actual del streaming en Estados Unidos.

El volumen de anuncios varía entre las diferentes plataformas, pero es muchísimo menor que cualquiera de los que puedes ver en los canales españoles o en los canales americanos en abierto. Para que te hagas una idea en Hulu, que es una de las plataformas que pone más anuncios, incluyen tres interrupciones en una película de en torno a un minuto y medio cada una. Las series incluyen más publicidad. Una serie de 1 hora podría tener 5-6 interrupciones de entre minuto y minuto y medio cada una. Por otro lado, tenemos servicios como Peacock, con menor impacto. Peacock incluye unos dos minutos y medio de anuncios antes de comenzar una película, y después la puedes ver sin interrupciones. Las series en Peacock tienen unas 5 interrupciones de en torno a un minuto cada una. Aunque tengo alergia a los anuncios, como ya he comentado, el volumen de Peacock no me molesta en absoluto. El de Hulu lo veo ya en el límite máximo que puedo tolerar.

Televisión terrestre (broadcast)

En este artículo hemos cubierto con cierto detalle los principales canales de televisión y las formas de acceso de los clientes americanos. Y apenas hemos tocado el formato que, todavía hoy, es el principal en España: la televisión terrestre, la de toda la vida. Es cierto que en España, desde 2013, ha habido una explosión de los servicios de televisión IP de pago, llegando a los 5 millones de abonados, y un total de cerca de 9 millones de subscriptores al conjunto de formatos de pago. Pero si consideramos que en España hay 19 millones de hogares, la tv terrestre en abierto todavía es la dominante.

A la hora de hablar de la televisión terrestre en abierto en Estados Unidos, hay algunas diferencias importantes con otros países. Ya hemos explicado anteriormente que el 85% de los hogares carecen de una instalación de antena, lo que dificulta la recepción. Otra diferencia entre Estados Unidos y otros países es la tremenda descentralización que tienen las cadenas de televisión (y las de radio). En otros países te conectas a una cadena y casi toda la programación viene centralizada a nivel nacional. Aunque cada día realizan una conexión territorial de 30 minutos para ofrecer información y noticias de cada región. Así funcionaba la Primera en España, por ejemplo. Pues en Estados Unidos es, habitualmente, justo al contrario. Te conectas a tu canal local, que está afiliado, digamos, con la NBC, y parte importante de la programación es local (ya ni siquiera regional), gestionada por la organización que controla ese repetidor de televisión en concreto. Por ejemplo, mi emisora local se llama WRAL y programa las noticias de la tarde/noche desde las 16:00 hasta las 19:30. De esas 3 horas y media, todo el contenido es local excepto un slot de 30 minutos a las 18:30, cuando se conectan al Nightly News que es el telediario nacional de la NBC.

Hay herramientas en internet, como esta, que te permiten ver la situación de los repetidores de todo el país y buscar los más cercanos según tu código postal. También puedes ver los canales de televisión que cada repetidor emite. Esta es otra diferencia. En España la red de repetidores, que gestionó Retevisión en exclusiva durante muchos años, tiene que programar todos los canales de la TDT por igual en todo el territorio. En Estados Unidos cientos de organizaciones locales controlan un repetidor, o unos pocos, y programan solo los canales que ellos consideren oportunos en función de los acuerdos privados a los que llegan con otras organizaciones. A lo mejor ahora entiendes por qué esta herramienta puede ser útil. Según donde esté ubicada tu casa, igual no te llega con una antena, sino que necesitas tres. En la misma página de la herramienta tienes ofertas de varias antenas de televisión, tanto para dentro de casa como para el tejado.

Si por el motivo que sea no puedes, o no quieres, instalar una antena en tu tejado, y una pequeña antena indoor no es suficiente para recibir los canales que te interesan, es posible que tengas una alternativa. Es lo que yo tenía en mi segunda casa en Nueva Jersey. El ático de la casa estaba diáfano (unfinished) y no era un espacio habitable. Era posible acceder por una pequeña escalera de trampilla, como en las películas. Dentro del ático, colgado del techo, teníamos una antena yagi convencional. Al no ser visible desde el exterior nadie podía objetar nada. Además, como los tejados de las casas en Estados Unidos son unas delgadas chapitas de madera, el tejado en sí no bloqueaba prácticamente nada de la señal. Tanto si optas por esta solución, como si buscas algo más convencional, puedes encontrar servicios de antenistas a través de webs como Angi (antes llamado Angie´s List). Estos profesionales habitualmente se dedican a instalar parabólicas, ya que las antenas de televisión normal no son tan frecuentes, pero seguro no tendrán problema en darte un presupuesto.

¿Qué contrato?

Para gustos, colores. Así que puede haber tantas respuestas a esta pregunta como personas leyendo este artículo. Pero si eres un expatriado que acaba de llegar a Estados Unidos, posiblemente vas a estar muy ocupado en los primeros meses con todo tipo de gestiones. Yo te recomendaría comenzar con algo sencillo y barato. Siempre puedes ampliar el servicio después. Primero, yo contrataría Amazon Prime. Es casi imposible escapar a este imperio y la verdad es que ofrecen un servicio increíble. Amazon Prime cuesta ahora 139$ al año, pero existen varias fórmulas de recuperar hasta el último dólar, o incluso más (por ejemplo, con los rewards de la tarjeta de crédito de Amazon). Aquí ya vas a tener toda la oferta gratuita de Amazon, así como la posibilidad de alquiler películas y series bajo demanda. Una peli suele costar 3$ o 4$.

A continuación, contrata el servicio de internet más razonable que puedas encontrar. La calidad de todos estos servicios suele ser fantástica en Estados Unidos. No te dejes obnubilar por velocidades estratosféricas. El servicio más intenso que puedo recibir en casa es video de 4K de resolución. Amazon Prime te lo proporciona sin coste extra para los programas y películas que están disponibles en ese formato. ¿Sabes cuánto ancho de banda necesitas para ese servicio? 15Mbs, con el codec que utiliza Amazon. ¿Realmente crees que necesitas en casa una conexión de más de 200Mbs?

Por último, añade un segundo servicio de televisión. Yo optaría por alguno de los servicios de streaming. Si quieres ver la Champions, puedes probar Paramount+. Si quieres tener un catálogo amplio con contenido original prestigioso, podrías ir a por Netflix. Si dudas entre el paquete con anuncios o sin anuncios, comienza con un paquete mensual con anuncios. Siempre lo puedes cambiar después.

Yo diría que, con esos dos servicios, más todo lo que se puede ver gratis en internet, tienes más que de sobra para comenzar, por un coste bien ajustado. En los meses siguientes, en cuanto puedas, mira cómo instalarte la antena de la televisión. Puedes probar primero con una antena barata, de esas de 20$, y ver cómo te va. Y si no es suficiente, puedes buscar una instalación profesional. Ya con todo esto funcionado, reevalúa los servicios a los 6 meses, o al año.

Radio

En Estados Unidos hay una gran red de emisoras de radio en FM y en AM. La Edad de Oro de la radio (de los años 20 hasta los 50) quedó atrás hace tiempo, cuando la televisión pasó a ser el pasatiempo principal. Pero el medio sigue teniendo una gran relevancia en la actualidad. La gente escucha la radio fundamentalmente en el coche, con las horas de desplazamiento al trabajo como los mayores picos de uso. De hecho, casi el 70% del consumo de la radio sucede fuera de casa. Hasta aquí tenemos grandes similitudes con lo que puedes ver en España u otros países. Por ejemplo, en España el 73% de las horas de radio se escuchan fuera del hogar. Pero enseguida vamos a ver que muchos otros elementos diferencian a Estados Unidos de otros mercados.

La radio está tremendamente atomizada en Estados Unidos. El país tiene en la actualidad más de 15.500 emisoras, y su número sigue aumentando década a década. Hacia finales de 2020 había en EE.UU. 4.560 emisoras de AM, 6.704 emisoras de FM comerciales y 4.196 emisoras FM educativas. Habría que añadir a estas otras 2.143 emisoras de baja potencia que han proliferado en la última década como setas, lo que llevaría el total bien por encima de las 17.000. Al igual que sucede con las emisoras de televisión, muchas de las emisoras de radio son propiedad, y están gestionadas, por pequeñas organizaciones locales. Aunque muchas tienen acuerdos a nivel nacional o estatal para una parte de su programación, la mayor parte de sus contenidos se generan y se emiten a nivel local. Prueba de todo esto es que la mayor emisora de radio del país se llama WTOP (en Washington DC) y tiene unos ingresos de 62 m$, con lo que no llega ni al 0,3% de cuota de mercado.

Para los que piensan que este medio está en decadencia, o incluso muerto, con audiencias decrecientes y sin ningún espacio entre los más jóvenes, algunos datos que desmienten esta realidad:

Además de la prevalencia en todos los rangos de edad, es importante comprender que la radio está evolucionando de forma significativa como medio en los últimos años:

Uno de los aspectos que sostiene a la radio es lo atractiva que es para los anunciantes:

Pero dado que la mayor parte del tiempo de escucha se realiza fuera de casa, y las radios son eminentemente analógicas (FM y AM) la calidad de la transmisión es inestable, como sucede en España. Los americanos están utilizando dos soluciones para esto. La primera viene preinstalada en muchísimos coches de este país (nada menos que un 84% de los coches nuevos) y es la radio vía satélite. En Estados Unidos hay un solo proveedor de este servicio: Sirius XM. Esta empresa se formó en 2008 por la fusión de XM Satellite Radio y Sirius Satellite Radio. Como la cobertura es total, por venir de los satélites, y la codificación es digital, la calidad del audio es perfecta y sin interrupciones. La diferencia con el servicio de las radios FM y AM es muy grande y muchos americanos han optado por contratar el servicio, que es de pago, si bien Sirius incluye media docena de canales gratuitos. En la actualidad hay 34 millones de subscriptores. Los planes comienzan a partir de 14$ al mes e incluyen más de 100 canales de radio de todos los tipos. La segunda forma es utilizar alguna aplicación de radio por internet en el móvil y conectar el móvil con la radio del coche por cable auxiliar, usb o bluetooth. Ten en cuenta que muchos americanos tienen una suscripción a los datos del móvil ilimitada. Además, las aplicaciones de radio por internet no consumen mucho. Nada que ver con el video.

De las compañías de radio por internet, el líder es iHeartRadio. Esta empresa fue fundada en 2008 y tiene 150 millones de subscriptores (lo que la convierte en el mayor broadcaster de Estados Unidos). Tuvo 3.600 m$ de ingresos en 2021, y las más de 850 estaciones de radio de AM/FM que posee la convierten en la mayor radio física del país, aunque realmente es una radio por internet. Sus mayores competidores son Audacy, TuneIn, Pandora y la propia Sirius. El servicio Plus de iHeart cuesta 5$ al mes (6$ para Apple), e incluye cientos de emisoras de radio. El servicio All Access cuesta 10$ al mes (13$ para Apple) y añade el acceso a millones de canciones bajo demanda y sin anuncios, similar al servicio de Spotify Premium. Pero además de los planes de pago, iHeart incluye también una opción gratuita con una selección de emisoras más limitada.

Si consideramos los géneros, el formato de mayor importancia de todas las radios son los canales de música country. Nada menos que 2.200 emisoras del país se dedican a este género. Para la generación de los boomers, las radios de noticias y debates superan ligeramente a las radios country. En el más pequeño, pero muy importante, grupo de los adolescentes, las radios de pop moderno son las de mayor audiencia. La comunidad hispana representa nada menos que 44 millones de oyentes y su género favorito son las radios regionales mejicanas, que se escuchan en español dentro del país. Los afroamericanos representan 34 millones y sus géneros favoritos son las radios de hip hop y otros ritmos urbanos. Casi no escuchan otra cosa.

Prensa

A mediados de los 80, siendo yo un niño, se hizo popular en los arcades de España un videojuego llamado Paperboy. La máquina presentaba un control similar al manillar de una bicicleta, lo que era bastante curioso. El juego consistía en conducir una bicicleta por la calle de un suburbio americano lanzando periódicos doblados, que iban en la cesta de la bici, hacia la puerta de cada chalet, pero solo a aquellas casas que estaban abonadas al servicio. Además, había que esquivar todo tipo de vehículos, mascotas y viandantes, evitando un accidente. Ha llovido mucho desde entonces, pero cuando vivía en Nueva Jersey llegué a ver una versión moderna del paperboy en acción. Un chico, probablemente en edad universitaria, conducía un coche mientras lanzaba periódicos por la ventanilla, sin bajarse del vehículo. Servía a varios vecinos en mi calle. Aunque pude ser testigo de esta práctica, está en claro declive.

Los periódicos en los Estados Unidos se publican desde el siglo XVIII y son una parte integral de su cultura. Aunque unos pocos periódicos se venden en todo el país, la mayoría son regionales o locales. El New York Times, el Wall Street Journal y el Washington Post se mencionanan a menudo como los "periódicos de referencia" de los Estados Unidos. Además, unas pocas corporaciones, como Gannett Company, The McClatchy Company o Hearst Communications, publican un gran porcentaje de los periódicos del país. De hecho, 5 corporaciones controlan el 62% de la circulación diaria de periódicos de EE.UU.

El segmento de los periódicos está sufriendo una enorme (y un tanto traumática) transformación, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. El proceso no es del todo nuevo, ya que el declive comenzó en la segunda mitad del siglo XX. A modo de comparación, en 1950 había 1.772 diarios, mientras que en el 2000 había 1.480. En los últimos 15 años el empuje de las alternativas online ha acelerado la trasformación. En 2018 quedaban ya solamente 812 diarios en EE.UU. Una de las consecuencias se refleja en un concepto del que se ha comenzado a hablar recientemente: el Desierto Informativo. Según un estudio de la Universidad de North Carolina, 225 condados de Estados Unidos no tienen ningún periódico, y la mitad de los condados del país tienen solamente uno, habitualmente un semanario. Como hemos visto en el caso de la radio y la televisión, este país está acostumbrado a una extraordinaria fragmentación regional y local de los medios de comunicación, con lo que este dato resulta un auténtico shock para la mentalidad americana.

New York Times

Desde su pico en 1984, la circulación diaria de los periódicos americanos caía entre un 2-3% cada año. En 2010 había caído ya un 90% y se temía un colapso total de esta industria. Pero unos pocos medios han conseguido una exitosa transformación a lo digital en los últimos años. Un paradigma de este proceso, al que periódicos del resto del mundo citan una y otra vez como su referencia, es el New York Times. El proceso fue lento al principio. NYT tardó varios años en conseguir su primer millón de subscriptores digitales (en 2015). En 2022 había multiplicado por 10 esta audiencia, consiguiendo casi 600 m$ de ingresos, de los cuales 350 m$ era la subscripción. Su nuevo objetivo es llegar a los 15 millones de suscriptores para 2027. En la actualidad la suscripción digital del NYT cuesta 4,25$ por semana (1$ los primeros 12 meses) para tener acceso a las noticias, y 6,25$ por semana (1,5$ los primeros 12 meses) para acceder también a juegos (como los crucigramas), la sección de cocina y recetas, el suplemento deportivo The Athletic y Wirecutter, un suplemento que revisa productos a la venta en internet. NYT encabeza la clasificación de periódicos con más premios Pulitzer, con 132. Respecto de la línea política, desde 1960 todos los endorsements de periódico en elecciones presidenciales han ido a candidatos demócratas. Pero antes de ese año se alternaban entre los dos partidos con frecuencia.

Wall Street Journal

El diario económico Wall Street Journal es el segundo diario de mayor circulación de Estados Unidos, solo por detrás del USA Today. Sin embargo, su circulación impresa tiene cada vez menor importancia relativa por el proceso de transformación que también ha seguido este periódico. En la actualidad, de los 3,7 millones de subscriptores del WSJ, más de 3 millones lo son de la edición digital. WSJ ha ganado 38 premios Pulitzer, lo que le coloca en 5º lugar de este prestigioso ranking. La corporación de Rupert Murdoch (News Corporation) es la propietaria del diario desde 2007. Aunque este periódico no ha publicado endorsements presenciales desde 1928, se le considera pro-negocios y crítico con los demócratas.

Washington Post

El periódico de la capital es el segundo con más premios Pulitzer (65). También es el periódico de los Pentagon Papers y del caso Watergate, que acabó con la presidencia de Nixon. Habitualmente se disputa la 4ª posición en el ranking de circulación diaria del país, con el LA Times. En 2013 fue adquirido por 250 m$ por el fundador de Amazon, Jeff Bezos. Históricamente los endorsements de este periódico han ido mayoritariamente a candidatos demócratas. De los tres diarios de referencia, el NYT y el Post se consideran más o menos progresistas, y el Wall Street Journal, conservador. La subscripción digital al Post cuesta 9,75$ por semana (1$ el primer año).

USA Today

El periódico de mayor circulación del país tiene su sede en Virginia y se considera un periódico de middle-market, lo que quiere decir que dedica un espacio muy grande al entretenimiento, los deportes y la cultura, aunque también cubre las noticias más importantes. El diario se imprime en hojas muy grandes a todo color y las diferentes áreas (noticias, economía, deportes y vida) están separadas en secciones de hojas independientes, lo que facilita compartir el periódico con otras personas, aumentando su difusión. Dada la popularidad de su contenido es el periódico por defecto que podrás ver en las recepciones de los hoteles de forma gratuita para los clientes. Si el hotel lleva un segundo periódico, cosa que muchos no hacen, suele ser el Wall Street Journal. La subscripción digital cuesta 5$ al mes (gratis el primer mes).

LA Times

Fundado en 1881, este es uno de los periódicos históricos del país. De hecho, ha ganado 46 premios Pulitzer, bastante cerca de la agencia de noticias Associated Press (algo así como el Reuters, o la agencia EFE americana) que ocupa el tercer lugar del ranking con 52. Buscando diferenciarse de los competidores mencionados en esta página, LA Times lleva un tiempo reduciendo el contenido nacional e internacional para enfocarse más en asuntos de interés en California. La edición digital cuesta 208$ al año, aunque en la actualidad tienen una promoción por 125$.

New York Post

El 4º periódico del país por circulación tiene un perfil bastante diferente a los otros periódicos de los que hablamos en este artículo. Fue fundado por Alexander Hamilton en 1801 y fue, inicialmente, un periódico de prestigio. En 1976 fue adquirido por Rupert Murdoch. Buscando un nicho para el periódico en el competitivo mercado de Nueva York, Murdoch hizo un giro hacia el periodismo de tabloide (es decir, sensacionalista) que tan buen resultado le ha dado en el Reino unido con periódicos como The Sun. Desde la llegada de Murdoch el Post ha sido acusado de sensacionalismo, defensa sesgada y parcialidad conservadora. En 1980, Columbia Journalism Review declaró que "el New York Post era [...] una fuerza del mal".

The Guardian

El periódico conocido hasta 1959 como The Manchester Guardian, fue fundado en 1821 y es uno de los más prestigiosos del Reino Unido. The Guardian fue el periódico que destapó el escándalo de Los Papeles de Panamá, las denuncias del sistema de recolección de datos privados de varios gobiernos que hizo Edward Snowden o la investigación que llevó al cierre del periódico de Murdoch News of the World. Un trust es propietario de The Guardian, lo que dificultaría que una gran corporación como la de Murdoch lo adquiriese. Algunos consideran este hecho como una de las claves de la independencia del periódico.

Pero, considerando que es un periódico británico, ¿por qué lo he incluido en este artículo? Por dos motivos:

Existen algunas otras alternativas, si lo que buscas es un periódico online gratuito. Un ejemplo clásico es el Huffington Post. Pero ninguna de dichas alternativas tiene el nivel, prestigio y repercusión de The Guardian. El periódico es de perfil progresista, que puede que sea o no lo que buscas. Pero desde mi punto de vista, el perfil es secundario en un periódico de calidad, porque las noticias son noticias (no opinión) y en The Guardian están bien contrastadas y documentadas. En cuanto a la opinión, puedes encontrar pluralidad, con algunos artículos de opinión conservadora, también. Aunque dada la línea editorial del diario, los comentarios progresistas son más numerosos.